LA ACTIVIDAD FÍSICA
Realizar algún ejercicio o actividad física permite liberar ciertas hormonas, denominadas endorfinas, que están relacionadas con la sensación de bienestar y placer.
Si te sientes deprimida puedes optar por salir a correr o simplemente caminar, realizar tareas en el jardín o andar en bicicleta. Trata de realizar la actividad física al aire libre y no dentro de un gimnasio, para evitar el encierro y beneficiarte con una saludable jornada al sol o recibiendo la brisa fresca sobre tu rostro.
También puedes elegir ir a jugar un partido de fútbol, voleyball o tenis, con algún amigo. En pocos minutos comprobarás que tu humor mejora y la depresión se aleja, permitiéndote disfrutar del ejercicio en si.
LA MÚSICA
Si no puedes salir a practicar deportes o ejercicios físicos evita encerrarte y permanecer en absoluto silencio.
Haz un esfuerzo, aunque no quieras, y ponte a escuchar tu música preferida. Concéntrate en la letra de la canción, evitando pensar en otra cosa, y trata de cantarla o tararearla. Aunque al principio te cueste, verás que puedes lograrlo y pronto tu amargura desaparecerá.
LA RISA
Cuando te encuentres inmersa en una situación triste o conflictiva, sigue el consejo que una vez me dio una amiga.
Estira los labios y entreábrelos, dejando ver apenas tus dientes. Practícalo frente a un espejo. Estirálos aún más y esboza una sonrisa. Al principio te saldrá rígida y ficticia. Pero piensa en algo que te agrade o en algún recuerdo alegre o hermoso mientras lo practicas. Verás que pronto la sonrisa forzada será genuina.
Trata de avanzar un poquito más en tu mejoría emocional y emite una risita, pequeña, breve. Piensa en algo que te haya causado mucha gracia y sigue practicando con tu risa. Cuando logres realmente reír con veracidad, tu depresión habrá desaparecido.
LOS AMIGOS
Si estás pasando por un momento de angustia o depresión no te aísles. Comunícate con algún amigo o amiga por teléfono e invítalo a reunirse contigo en cualquier lugar: tu casa, la de él o ella, una confitería, un bar. Para charlar, simplemente. Si quieres, cuéntale lo que te pasa. Si prefieres no compartirlo no lo cuentes, pero conversa de cualquier otro tema alegre o entretenido.
No te encierres en ti misma. Intercambiando palabras, ideas, pensamientos, sentimientos, quitarás toda la carga negativa que pesa sobre tí y mejorarás emocionalmente.
Si no pueden reunirse personalmente, mantén cualquier diálogo agradable por teléfono o chateando. Lo importante es que no te rodees de silencio.
Sea cual fuere la opción que elijas para salir de tu depresión, recuerda que lo más importante es evitar el aislamiento y la soledad.
Sentirse solo, mucho más que estar solo, y ver sólo el lado negativo de las cosas sólo aumentará tu malestar. En tu mente está el poder de superarlo. Llénala de pensamientos positivos, recuerdos felices o rodéate de gente querida y saldrás de esa situación depresiva mucho antes de lo que crees.
No hay comentarios:
Publicar un comentario